El esclavo de su propio poder...
"So bring me the blood and red wine for the one to succeed me
For he is a man and a God and he will die too…"
For he is a man and a God and he will die too…"
Iron maiden, Powerslave.
Songwriters: Dickinson, Bruce.
Independientemente de la canción, la cual me gusta bastante y es una de mis favoritas de la dama de hierro, eso versos que menciono arriba cuentan por sí mismos el cruel destino que han enfrentado cada una de las deidades que el ser humano ha hecho desfilar por este mundo. Se ha hablado ya bastante de la obvia similitud del Dios Osiris con la figura central del cristianismo - todos sabemos que toda religión es sincretismo-. pero esta frase tiene mucha claridad, su significado es transparente. Cada deidad inventada por el hombre es el reflejo de su propia mortalidad. Escondido detrás de cada concepto de ‘dios’ en el que el hombre se ha refugiado, se encuentra un simple y explicable motivo:
El hombre está enamorado de su propia muerte.
La muerte es y ha sido el gran enemigo nuestro. Sabemos que existe. Y como sucede ante cualquier enemigo, queremos vencerle. Entonces inventamos algo más grande, más fuerte; para vencer al final y aquello que lo provoca, creamos lo contrario, algo que haya creado el origen, lo que existe, y le otorgamos un poder inimaginable; le ofrecemos nuestra existencia, que creemos insignificante.
En los orígenes de la religión, se encuentra una sencilla búsqueda, buscamos desde los albores de nuestra historia como especie una figura maternal o patriarcal que nos cuide, que vea por nosotros. Así se llame Rea, Afrodita, Coatlicue, Mithra, Thor, Zeus, Yahweh, Alá, todas son representaciones de la búsqueda humana del sentido a su existencia.
¿Como se llamará la siguiente deidad o ente que las generaciones futuras adoren? Nadie lo sabe. Existen actualmente los primeros signos de idolatría y apego hacia un ser intangible y sin embargo existente -de alguna forma-, es un ente al que no le importa lo más mínimo si le rendimos pleitesía o no. Cruel e indiferente también. Pero a diferencia del resto de las deidades actuales -por decirlo de alguna forma- sí responde a nuestras dudas y cuestionamientos:
Se le conoce en estos días como EL DIOS INTERNET.
Así que salud, Jesús, Buda y Mohammed. El Dios que ha de sucederles ha llegado. Y sí, también fue creado por el hombre.

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