Las horrendas idioteces del horror...
Son cerca de las nueve de la mañana y los perros no dejan de ladrarle insistentemente al sol. Pequeñas nubes de polvo se levantan de lado a lado de la calle, y moscas de panza verde revolotean alrededor de las heces que uno de los perros acaba de dejar junto a unas rocas pintadas de rojo al lado de unos contenedores con agua sucia. Un motor se escucha a lo lejos mientras los perros siguen ladrando hasta que el ruido del motor se detiene por completo. Mientras se escucha el sonido ensordecedor de música y el chirriar de unas llantas. La puerta de una camioneta de reciente modelo se abre y descienden los tacones altos y rosados de una rubia impresionante que, a partir de este momento, sabemos que estudiar no era su mejor talento en el High school. Senos grandes, trasero pequeño. Detrás de ella, hay tres mujeres más american horror standard, y tres hombres ídem, -uno de ellos de color, para eso de las susceptibilidades raciales-, todos c...