Gente. Solo gente como tú y como yo. Creyendo en cosas locas.



¿Por qué los seres humanos creen en lo que creen? no lo sabemos a ciencia cierta. El hombre desde que empezó a tener conciencia de sí mismo y del tiempo, se dio cuenta de que todo lo que sus ojos ven, en este mundo, es finito. Todo bajo el sol que lo ilumina muere y desaparece. Tiene conciencia de su propia muerte. Le teme. Porque es algo desconocido. El hombre no sabe que sucede en la tierra nocturna de la muerte una vez que se ha ocultado el sol de la vida. Con esto en mente, ha tratado durante milenios de saber qué será de él, su lugar en el mundo y en el cosmos, todo resumido en la duda que lo define ante lo incierto: Su destino. 
Voy a hablar de una creencia en especifico que ha acompañado al ser humano desde hace ya algunos cientos de años, un tipo de cartomancia: 
El tarot. 
Aunque sus orígenes datan al menos del siglo XIV, las primeras referencias aparecen en el siglo XV en Italia, pues la baraja más antigua es el tarot de Filippo María Visconti (1412-1447). Estudios realizados por ocultistas de los siglos XVIII y XIX, entre ellos Eliphas Levi, intentaron demostrar la conexión existente entre el tarot y la cábala, así como con el simbolismo egipcio.
La creencia que el destino del hombre está escrito en la palma de sus manos tiene una larga historia. Creo que la lectura de las cartas se relaciona con la quiromancia en tanto las cartas son vistas como una extensión de las manos humanas y el poder que de ellas emana. Conforme a estas creencias, profetas del antiguo testamento (ese libro lleno de cosas exageradas, loquillas y una que otra… bueno, a quién engañamos, muchas mentirillas), creían que Dios puso “su sello” en el hombre de esta manera. Incluso hasta el día de hoy se argumenta que una interpretación exacta de las configuraciones de la mano puede hacer capaz al hombre de reconocer y cambiar su destino.
Todo esto, tiene un origen sencillo, las manos han fascinado al ser humano desde la prehistoria. El hombre se descubrió capaz de hacer con ellas herramientas, impresiones en barro y trazar signos en el polvo. Debió parecerles a nuestros ancestros que las manos estaban dotadas mágicamente. Poseerlas les daba un poder sobre la naturaleza que le fue negado al resto de las especies animales.
Con el tiempo, el ser humano las vio no solo como instrumentos de poder, si no también como espejos de su destino, un libro prehistórico del destino en el cual podía discernir, a través de una sensibilidad intuitiva, más de lo que su razón le daba a conocer. Estos fueron los primeros pasos hacia la quiromancia, un método de adivinación a través del estudio de las líneas, montes, valles y otras configuraciones de las manos, así como la forma, tamaño y textura de las mismas.
La tradición y creencia de estas prácticas nos dice que cada linea, estrella, punto, cruce, promontorio, isla o triángulo tiene un significado y que es importante, ha sido perpetuado por generaciones, y el practicante de la lectura de manos moderno, como todos los que le antecedieron, creen que que hay una relación entre estos rasgos físicos y la naturaleza humana.
El ocultista va más allá de esa afirmación diciendo que hay una continua interacción, no solo entre el plano físico y el mental, si no entre estos y el espiritual. El lector superficial de las manos (o charlatán), se contenta con halagar a la persona que lo consulta resaltando virtudes como el coraje, empuje y la bondad del corazón de la persona; le habla de asuntos tristes y delicados solo como asuntos del pasado y le pinta un futuro lleno de éxito y felicidad. En verdad, esto es todo lo que se obtiene de la gitana que se cruza en tu camino y te ruega por una moneda. Hasta aquí todo parece bastante inofensivo ¿Cierto? La parte de todo este asunto de la predicción de algo tan inexplicable como es el tiempo, se vuelve peligrosa cuando hablamos de algo tan impredecible como lo es el futuro de cualquier ser vivo sobre este planeta. No es difícil preever que algún tipo de tragedia ocurrirá en algún momento, el universo está lleno de ellas. Lo complicado resulta cuando una persona permite que las palabras de otra persona, que cree tiene poderes sobre-naturales, infesten su mente. Hay personas tan sugestionables que son capaces de, ellos mismos -de forma inconsciente- traer hacia sí mismos el desastre predicho. He ahí lo peligroso de prácticas como estas en sociedades como en la que vivo. Es triste decirlo pero la pobreza y la ignorancia son las dos hermanas feas e inseparables que nos acompañan al baile en países subdesarrollados como mi México lindo. Y tales prácticas se llevan a cabo sin -al parecer- ninguna regulación por parte de las autoridades.  
No necesitamos más que abrir las páginas del clasificado de cualquier diario, para encontrarnos con todo tipo de charlatanes prometiendo hacer de su vida algo menos miserable, aunque al final resulte exactamente lo contrario. Pues lo dramático del asunto sucede cuando una ama de casa deja de comprar parte de la ya de por si inalcanzable canasta básica, para dejar el poco dinero que ganó en una semana trabajando turnos de doce horas o más en la planta maquiladora, en los bolsillos de vividores sin escrúpulos que le hacen bailar un montón de cartas frente a sus ojos, diciéndole lo que muchas veces de antemano, ya ha predispuesto su mente a creer. “CONSEJERA, Se hacen amarres y desamarres, No hay problema que yo no pueda vencer”, dice un anuncio en la sección de esotéricos. 
“Dígame si mi esposo me engaña”. Parece ser una pregunta bastante inofensiva echa por una mujer de mediana edad, descuidada en su aspecto y peligrosamente entrando en su primera etapa de obesidad mórbida; Una historia como esta surgió hace poco en las noticias que suceden en esta ciudad: Ciudad Juárez, la ciudad a la que tristemente precede su propia reputación. Una señora como cualquier otra, recurrió a la lectura del tarot por parte de una mujer que, casualmente, era su compañera de trabajo en la maquiladora. Me imagino que las preguntas fueron las recurrentes en este tipo de situaciones: ¿Cómo me va a ir en la salud, en el dinero? mi esposo anda con otra ¿Volverá conmigo? Preguntas tan sencillas y tan comunes que no cuesta trabajo imaginarlas siquiera. Aquí es donde entra en escena el contexto en el que historias como esta se desarrolla. Familias que por la pobreza y la falta de oportunidades para vivir una vida mejor se desintegran a diario y poco a poco. La mujer encerrada todo el día, haciéndose cargo como mejor puede de la crianza de todo un jardín de niños, seis criaturas en el mejor de los casos, viviendo en casas de “interés social”, mal-vestidos, mal-comidos y obligados a abandonar sus estudios muchas veces desde antes de terminar la primaria. el Marido, fuera de la casa desde antes que salga el sol, dejando la vida en un trabajo mal pagado, sin oportunidades de crecimiento ocasionadas por la falta de educación, expuesto a la explotación y a los peligros de su trabajo y de la calle. ¿Puede haber un mejor caldo de cultivo para desgracias familiares que un panorama como este? Las frases de la amiga ‘vidente’ no resultaron ser muy prometedoras: “su marido no vuelve con usted”. La mujer, embarazada, propensa por su estado a cambios hormonales y de humor, siente que el mundo se le viene encima. en muchas ocasiones, inestabilidad emocional y mental, llevan a lo que sucedió después. El coraje resultante de una noticia tan insoportable se canalizó hacia el inofensivo y libre de toda culpa que llevaba en su vientre. el asunto se pone peor, la amiga vidente se convierte en cómplice de una practica de aborto ausente de seguridad e higiene. Lo cual nos lleva al final a la parte más triste de toda esta barbarie: La inhumación clandestina del ser humano aún no nacido.
¿Podemos seguir viendo esos desplegados en los periódicos, en anuncios panorámicos, en la radio o en la televisión, donde nos prometen conocer que nos depara el futuro en el amor, el dinero y la salud como algo inofensivo?
No dejemos de lado lo importante que es la educación a nuestros hijos. El uso de la razón y el escepticismo ante todo. Las nuevas generaciones deben, por el bien de la humanidad misma, ver el mundo a través del intelecto, y a partir de ahí, tratar de entenderlo, y con él, a nosotros mismos como especie. 
Al principio de estas ideas mencioné lo importante que son las manos y como nos diferencian del resto de las especies, lo que el ser humano ha logrado con ellas; pero no solo eso, si no el ser humano en su conjunto, todo ello, bajo la sombra de algo aún más portentoso y especial como lo es el cerebro, que ha evolucionado para arrojar luz al entendimiento. 
Bajo el pensamiento racional y crítico, debemos dejar de buscar la interpretación del futuro por parte de seres humanos tan falibles como nosotros mismos, que ni siquiera saben si será un día soleado o lloverá mañana. Dejar de poner nuestra creencia en supersticiones y en los charlatanes que se aprovechan de nuestra credulidad, para arrancarnos unos cuantos pesos de la bolsa, sin importarles las consecuencias de tan despreciables prácticas en las vida de las personas. Empecemos a forjar un mundo más seguro y empático.
Eduquemos a nuestros hijos para evitar que crean semejantes barbaridades.


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